De Brujas, Hechiceras y Persecuciones.

Esta mañana me siento inspirada en escribir sobre un tema que me fascina desde pequeña: las brujas. Siempre nos las han presentado en los cuentos como unas malvadas y poderosas hechiceras capaces de convocar tormentas, transformarse en diversos animales, siendo los preferidos por lo general gatos,cuervos y lobos; en todos los cuentos su objetivo está en alguna joven y bella princesa a la que quieren asesinar. En contadas ocasiones nos las presentan como “brujas buenas” y las pocas que hay, no son brujas sino hadas o hechiceras que cayeron en desgracia por algún motivo pero en su alma existe la bondad (recordemos la película Maléfica). Por una cosa u otra las brujas siempre han representado lo maligno, asociadas al Diablo, los aquelarres y sacrificios…y el sexo. Sí, a las brujas se las asocia con ritos mistéricos y orgías que incluyen relaciones sexuales con el propio Satanás o esbirros de él; personajes horrorosos que en los aquelarres copulan con las brujas. Pero no sólo lo hacen con estos seres y con su “Maestro”, también lo hacen con hombres, que caen en sus garras atraídos por su belleza como si fueran sirenas cantando a los marineros. 

Maléfica. cinemania.es

Todas estas historias sobre las brujas tienen como todo, un origen que dio pie a este tipo de superstición que dio lugar  a una persecución contra toda aquella sospechosa de practicar la magia y la brujería. En casi el cien por cien de los casos se fue en contra de las mujeres, siendo muy pocos los casos en los que la acusación se vertía contra un hombre. Es cierto, entre los siglos XV y XVII se desarrolló la “Caza de brujas” desencadenando una alocada política de persecuciones que dio lugar a una verdadera matanza y barbarie de inocentes sobre todo en las zonas rurales. 

¿Por qué atacó más esta caza en las zonas rurales? 

En el campo había una serie de aldeas habitadas por gentes rústicas con poca cultura y muy vinculadas a la superstición y el miedo. Cualquier cosa que ocurriera que “saliera de lo normal” ya podía tacharse de sobrenatural y por lo tanto de maligno. El miedo al Diablo, inculcado en gran parte por las autoridades eclasiásticas, hizo que la gente rural estuviera alerta y muy receptiva a cualquier mínimo detalle. Por otra parte hubo gente que supo sacarle provecho a la acusación de brujería: un vecino disgustado con otro o envidioso porque sus tierras daban mejores cosechas que las suyas, una devota esposa celosa de que una vecina fuera más joven y hermosa que ella; también solían ser víctimas las mujeres que podían llegar nuevas a una aldea, se podía despertar la sospecha de ser bruja y mucho más si la “nueva” era de belleza destacable. Además de todo lo expuesto hay otro motivo: en las comunidades aldeanas siempre había alguna mujer que gustaba de recoger plantas y sabía darles un uso medicinal para curar. Son las llamadas curanderas y muchas de ellas desembocaron en persecuciones acusadas de practicar ritos mágicos con esas hierbas. 

Bruja haciendo un hechizo. brujadeluniverso.blogspot.com
Imagen de Victoria Francés, una de mis preferidas. blog.missolivine.com

¿De qué eran acusadas las brujas? creo que se puede deducir fácilmente: 

Causar epidemias, la peste negra, sequías, plagas de cualquier tipo, causar desgracias a personas bien porque les habían ofendido en algo, bien por encargo, bien por maldad. Podían hacerse invisibles, realizar vuelos nocturnos y meterse en las casas de los lugareños para absorberles la vida a los niños o llevárselos para siempre. En 1464 aparece la primera obra que trata el tema de la brujería, “Fortalicium Fidei” más tarde, en 1486 aparecería el famoso “Malleus Malificarum” escrito por fanáticos dominicanos y tuvo un éxito inesperado y se hicieron varias copias en idiomas como francés, alemán, italiano, inglés y español. El apelativo de bruja empezó a imponerse a la mujer desde el momento que rompió su papel de sumisión al hombre, el cual vio peligrar su dominio como hombre y patriarca. 

Malleus Maleficarum. http://www.wikiwand.com

En el Antiguo Testamento ya se indicaba que las brujas fuesen condenadas a muerte (Éxodo, XXII,18). Platón llegó a decir que las personas que practicaran brujería debían sufrir las penas impuestas. En el Bajo Imperio, el ocaso del Imperio Romano, ya habían leyes que prohibían practicar la magia. Tenemos el caso de Prisciliano, fundador del priscilianismo, contrario a la comodidad de la vida mundana de muchos altos eclesiásticos que fue acusado por sus enemigos de practicar la magia pasando del tribunal eclesiástico al civil ya que las leyes romanas condenaban esta práctica. A partir de la Edad Media será cuando estas persecuciones aumenten más pero las más sangrientas como he señalado al principio no serán en el Medievo sino en la Edad Moderna, del XV al XVII. 

Por poner algunos ejemplos en Alemania murieron 100.000 personas y en Inglaterra 50.000 en el siglo XV. El caso español es destacable ya que, contrario a lo que se piensa de la Inquisición y demás, no se quemaron brujas o al menos no tantas y fue por la mediación del Santo Oficio. Los casos de Valencia, Cataluña y Zurragamurdi fueron una nimiedad comparado con el resto de Europa, hablando de 60 a 36 procesados (compárese con los 50.000 o 100.000). En los juicios celebrados en el caso de España no todos eran creyentes de estas prácticas, por ejemplo, Pedro de Valencia afirmó que eran una farsa con la finalidad de dar rienda suelta a las pasiones. El inquisidor Salazar coincidía con él y rechazaba el poder de la brujería atribuyéndolo a productos de imaginaciones de la mente o para ganar dinero por la ingenuidad de la gente. 

Quema en la hoguera a supuestas brujas. panteondejuda.blogspot.com

En conclusión, podemos observar que con cualquier sospecha ya se llevaba a cabo una detención y un juicio (en la mayoría de casos injusto y macabro) contra la supuesta bruja, los juicios fueron la mayor parte de las veces una pantomina, un paripé para quitarse de en medio a una “sierva del Diablo” y contentar a la población. Era frecuente que si aparecía una bruja en un determinado lugar, poco después aparecían más y el número aumentaba lo cual explicaba que el Diablo andaba cerca. En estos juicios fue muy difícil probar la inocencia lo que condujo a miles de mujeres a ser quemadas en la hoguera, ahorcadas…por rencillas personales con vecinos, celos de otras mujeres, envidias, aunque es de destacar que quizá fueron acusadas y condenadas por ser unas mujeres adelantadas a su tiempo que les tocó vivir, querer ser independientes y no subordinadas a un hombre. Aún hoy en día no es extraño escuchar cuando una mujer supuestamente es perversa por algún motivo real o imaginario, que se le diga ¡Es una Bruja!

Recursos web:

http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/grandes_reportajes/8761/caza_brujas_europa.html

http://www.csi-csif.es/andalucia/modules/mod_ense/revista/pdf/Numero_43/FJAVIER_BURGOS_LUENGO_1.pdf

https://www.durango-udala.net/portalDurango/RecursosWeb/DOCUMENTOS/1/1_5149_6.pdf

http://www.atopos.es/pdf_10/III_La%20Caza%20de%20Brujas.pdf

http://www.ubiobio.cl/miweb/webfile/media/222/Tiempo/1997/024.pdf

https://www.google.es/webhp?sourceid=chrome-instant&rlz=1C1PQHS_enES532ES534&ion=1&espv=2&ie=UTF-8#q=la+persecucion+de+brujas+pdf

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2 comentarios sobre “De Brujas, Hechiceras y Persecuciones.

  1. Gracias a la referencia del blog Luna Escarlata conozco tu blog y me encantó tu relato sobre las brujas. Fue un horror lo que pasó y me sorprende saber que en España no hubo tanta quemas de brujas, que bueno.
    Una pregunta, quienes si eran realmente “brujas” no eran no eran mas bien practicantes de la Wicca?

    Le gusta a 1 persona

  2. Hola, lo primero muchas gracias. En cuanto a tu pregunta sobre las brujas yo creo que eran simplemente mujeres que habían heredado los conocimientos de las plantas y sus usos de sus ancestras o bien a base de ir probando porque les gustara la naturaleza…traducido al mundo actual sí, se podría decir que eran como Wiccas. No descarto que alguna de ellas utilizara alguna planta para hacer algo maligno, de hecho ya sabes que los envenenamientos eran comunes en otras épocas y quizá alguna lo hizo, pero por lo general yo pienso que eran mujeres normales y corrientes cuyo defecto era destacar en la sociedad patriarcal que les tocó vivir, ser demasiado hermosas frente a otras y/o despertar envidias ajenas. Todo esto fue un buen caldo para llevar a la palabra bruja y brujería.
    Saludos!

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