Recesvinto, Rey Único.

¿Existió la famosa lista de los reyes godos? sí, existió y existe. He decidido posponer de momento el artículo sobre el gran reinado de Leovigildo y hacer uno más breve (ya que Leovigildo es eterno).

Nuestro personaje de esta tarde, el godo Recesvinto subió al trono debido a que su padre, al que le dedicaré otro post, Chindasvinto, le asoció a la corona el día 29 de enero del año de Nuestro Señor del 649. Comentemos esa asociación brevemente: en 648 reinando Chindasvinto recibe una carta con tres firmantes cuyos nombres eran el obispo Eutropio (no se sabe de qué diócesis), Celso, probablemente era dux de la Tarraconense y San Braulio de Zaragoza; los firmantes escribían en su nombre, en el del clero y en el del pueblo pidiendo al soberano que asociase a su hijo el príncipe Recesvinto al trono. La carta daba a entender que el reino visigodo estaba sufriendo ataques y que la situación no era muy estable ya que apelaba a la gran ayuda militar que podía proporcionar el príncipe. Se piensa que los ataques vendrían por parte de bandoleros pero también por acciones de los vascones que se descolgaban y caían sobre ellos. Sabiendo que asociar al trono a su hijo era acción contraria a lo dictado en el IV Concilio de Toledo con el canon 75 se asoció a Recesvinto a la corona visigoda.

Chindasvinto. http://www.covarrubias.es

Chindasvinto murió el 30 de septiembre del 653 y rápidamente quedó claro el odio hacia él por parte sobre todo de los magnates nobles visigodos. Eugenio II que fue nombrado por él para la sede de Toledo le dedicó un grave epitafio donde lo describía como un hombre obsceno y reo de todo tipo de delitos y en el Concilio VIII celebrado en Toledo pocos meses después de su muerte se criticó su mal gobierno y avidez de riquezas. Recesvinto quedó como rey único y ese mismo año del 653 hubo un intento de usurpación del poder por parte de un tal Froya, casi seguro que este personaje fuera un perseguido por su padre que salvó su vida huyendo al extranjero; en este caso el territorio que le acogió fue el vascón independiente y desde allí se lanzó al ataque pero no lo hizo solo. Contó con la ayuda de malvados colaboradores pero además también con los propios vascones que cayeron sobre el reino devastando y asesinando, matando a muchos cristianos, tomando cautivos y sitiando Zaragoza. Pero no pararon y arremetieron contra el clero al que dieron muerte y destruyeron los objetos sagrados incluidos los altares. Esta rebelión cesó cuando los ejércitos de Recesvinto rompieron el cerco a la ciudad y dieron muerte al rebelde Froya.

Una vez terminado este asunto el 16 de diciembre se reunió en Toledo el VIII Concilio y tuvo una gran afluencia porque fueron cincuenta y un obispos y nueve vicarios representando a sus obispos. En este concilio hubo algunas novedades: se celebró en la basílica de los Apóstoles Pedro y Pablo y por vez primera en sus Actas además de los firmantes usuales también firmaron dos nuevos grupos sociales, doce abades y dieciocho magnates de palacio. En el concilio se trataron asuntos espinosos con relación a las purgas y persecuciones que había llevado a cabo su padre. En primer lugar tenemos el asunto de los condenados y desterrados; el rey tenía una difícil situación ya que por una parte estaba el juramento que hizo ante los nobles, clero y el pueblo de castigar duramente a las personas que atentasen contra el rey o contra la patria goda y por otra parte estaba la duda de darles el perdón para suavizar el tenso ambiente y recuperar súbditos valiosos al reino. Los miembros del concilio decidieron que el rey tuviera misericordia y les perdonara. Este tema llevaba unido otro económico como era las confiscaciones realizadas a esos condenados.

Chindasvinto había dictado una ley por la que todos los que habían atentado desde el reinado del rey Chintila inclusive les fueran confiscados todos sus bienes. Estas propiedades pasaron a ser del rey o de la persona que eligiera, para siempre. Para hacer frente a este tema los obispos, los magnates y el Oficio Palatino elaboraron un documento para el monarca y en él dispusieron que las propiedades poseídas o adquiridas por su padre antes de subir al trono y las adquiridas justamente durante su reinado eran del patrimonio familiar y ahí se debían de quedar pero las adquiridas en las purgas y persecuciones no podían pertenecer a ese patrimonio y por lo tanto debían ser devueltas a sus dueños, o ser distribuidas entre los nobles que el rey designara. En el concilio se trató también el tema de la sucesión ya que ninguno de los dos, padre e hijo, habían sido reyes por el canon 75 del IV Concilio de Toledo. Se recordaba que la elección debía hacerse de mutuo acuerdo entre nobles y obispos, dicha elección debía de realizarse en Toledo o donde hubiera muerto el monarca.

Portada del Liber Iudiciorum en la edición de 1600. es.wikipedia.org

Recesvinto no se olvidó de volver a tocar el tema de los judíos. Recordó que el judaísmo era la única creencia sacrílega que había en el reino; los judíos seguían con sus errores y conversos al cristianismo luego habían renegado para volver al judaísmo. En su Código Recesvinto recogió diez leyes contra ellos y los judaizantes. El 1 de marzo de 654 los conversos de Toledo tuvieron que volver a firmar otro placitum, un documento en el que aseguraban su mantenimiento en la fe católica tanto ellos como sus familias. No podían celebrar fiestas judías, ni ritos ni costumbres.

Un hecho importante fue la redacción del Liber Iudiciorum el Código de Recesvinto, publicado en el año 654, código indispensable para los tribunales de justicia con carácter nacional válido para todos los habitantes del reino visigodo. El nuevo código tuvo en cuenta los cambios administrativos y sociales habidos en el tiempo, se incidió en el tema de las curias permitiendo que los curiales pudieran vender sus propiedades a condición de que los compradores pagaran los impuestos que las gravaban. Con un sólo código ya no era necesario acudir a las leyes romanas, ahora se regirían siempre por este manual.

En cuanto a los años finales de su reinado se puede destacar que en el concilio provincial lusitano del año 666 en Mérida se deja entrever que el rey estaba embarcado en alguna operación militar de cierta envergadura, de hecho el concilio inició sus sesiones rezando por un triunfo total del monarca contra el enemigo, pero no especifica quienes eran dichos enemigos aunque se podría suponer que fueron vascones. El 1 de septiembre del 672 Recesvinto, rey único, murió en su finca de Gérnicos rodeado de altos dignatarios; como no tenía herederos rápidamente se produjo el cambio dinástico y la corona recayó en Wamba, un vir illustris noble que gozó de la confianza del rey.

…y así acaba esta historia del rey Recesvinto. Espero que os haya gustado y volváis pronto a dar un paseo por mi rincón del pasado. ¡HASTA PRONTO AMIGOS!

Fuentes:

Sayas Abengochea, J., Abad Varela, M. Historia Antigua de la Península Ibérica II: Época tardoimperial y visigoda. Edit. UNED.

http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=recesvinto-rey-visigodo

https://www.google.es/webhp?sourceid=chrome-instant&rlz=1C1PQHS_enES532ES534&ion=1&espv=2&ie=UTF-8#q=recesvinto%20rey%20unico%20pdf

http://www.tesorillo.com/otras/cronologia.pdf

Anuncios

2 comentarios sobre “Recesvinto, Rey Único.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s