Arte Visigodo en Hispania.

El arte visigodo está marcado por la tradición hispanorromana y paleocristiana, con unas influencias del Oriente cristiano y del Norte de África. La arquitectura visigoda utiliza la piedra muy gruesa y resistente, labrada en sillares puestos a soga y tizón. Para restar sobriedad a los muros introdujeron a distintas alturas cenefas y/0 frisos en sillares como se hizo en Quintanilla de las Viñas.  Por otro lado, emplea arcos de herradura aunque estos son más abiertos que los que posteriormente utilizarán los árabes. Tenemos unas cubiertas de madera con vigas o abovedadas, con bóveda de cañón o de herradura. También fue frecuente utilizar columnas, a menudo reutilizadas, con capiteles de orden corintio y a veces, el bizantino.

El templo visigodo sigue la distribución de las basílicas cristianas. La planta puede ser latina o basilical y de cruz griega simple o inscrita en un cuadrado. Son frecuentes los pórticos a los pies de las iglesias y en los laterales, quizá inspirados en las iglesias tardo-paleocristianas, teniendo una función como lugar de reunión. Los primeros ejemplos tienen una clara continuidad con el período tardorromano de los siglos IV y V. De estos momentos se pueden destacar las basílicas de Vega del Mar, Casa Herrera y Segóbriga.

Basílica Casa Herrera. Imagen vegas-bajas-desde-el-aire.es

 

Basílica Vega del Mar. Imagen rutasconhistoria.es

 

En el siglo VI Leovigildo funda la ciudad de Recópolis, supuestamente en honor a su hijo Recaredo, aunque es muy discutible este último aspecto pero en este post no entraré en detalle sobre este tema. Esta ciudad estaba dotada con murallas y un conjunto palatino, zona de viviendas y comercios. Subsisten las ruinas de una basílica de nave única con un transepto y atrio a los pies del edificio.

Templo de Recópolis. Imagen lacerca.com

 

Toledo tuvo que ser la ciudad mejor dotada de la época, con abundantes edificios que hoy no existen. En cuanto a las iglesias, hubo muchas y podemos destacar la catedral de Santa María, la iglesia de Santa Leocadia o la de San Pedro y San Pablo.

Santa Leocadia. Imagen antoniotajuelo.com

 

Al siglo VII pertenecen los ejemplos conservados como son la basílica de San Juan de Baños, edificada por Recesvinto en el lugar donde había un manantial con aguas termales, conserva su inscripción dedicatoria en el arco triunfal. Consta de tres naves separadas por columnas con capiteles corintizantes bajo arcos de herradura, con el ábside central cuadrangular y cubierto por una bóveda de cañón de herradura y un pequeño atrio cuadrangular a los pies.

San Juan de Baños. Imagen palenciaturismo.es

 

Interior. Imagen carlosdeiracheta.com

 

Otra iglesia a destacar es la de San Pedro de la Nave, este edificio se conserva gracias a que fue trasladado piedra a piedra para evitar que quedara bajo un embalse. En el transcurso del traslado se descubrieron varias grapas de madera en algunos sillares de piedra, lo cual ayudó a datar la iglesia por el método de carbono 14. Tiene tres naves y rematadas por una cabecera cuadrangular, presenta un transepto en la zona central del edificio en lugar de en la zona que precede a la cabecera. Hay una tendencia a la verticalidad y a la compartimentación espacial. Las cubiertas fueron en origen de tramos de bóveda de cañón, conservándose el de la cabecera y algunos tramos del sector oriental. Posee una decoración en relieve en sus capiteles, cimacios, impostas y frisos, con motivos geométricos, vegetales, animales y figurativos que veremos más adelante.

San Pedro de la Nave. Imagen gustavoalvamori.blogspot.com

 

 

Interior. Imagen unexplorerparadises.eu

 

Otro ejemplo notable es Santa María de Quintanilla de las Viñas. Actualmente sólo se conserva la cabecera cuadrangular y el transepto, en grandes bloques de piedra dispuestos a seco. Los cimientos de los muros de las naves muestran que era una basílica de tres naves. Se conserva el arco triunfal que da acceso a la cabecera, decorado con motivos en relieve y los arranques de la bóveda vaída. En el exterior presenta frisos decorados en relieve, algunos sin acabar.

Quintanilla de las Viñas. Imagen periodistadigital.com

 

 

Otra construcción fue la que fundó el obispo San Fructuoso de Braga, llamada iglesia de San Fructuoso de Montelios, de hecho realizó la fundación de varios monasterios, incluso fue consejero de reyes. Esta edificación se hizo para su enterramiento y para celebrar misas en su memoria. Es una iglesia pequeña, de cruz griega cubierta por una agrupación cupularia. El espacio central se cubre con una cúpula, igual que en la cabecera y los extremos de los brazos. Estas cúpulas se sustentan sobre columnas, por tanto, se genera un deambulatorio alrededor. La tumba del santo está en el exterior, adosada a una de las paredes del ábside.

San Fructuoso de Montelios. Imagen flickr.com

 

La última edificación destacable  es Santa Comba de Bande, en Orense. Está dedicada a esta mártir; se trata de un templo con planta de cruz griega de la que sobresale una cabecera cuadrangular y que está rodeada de pequeñas dependencias a modos de celdas para los monjes. A sus pies, hay un pórtico cuadrado y a sus lados dos pequeñas estancias para alojar a los peregrinos.

Santa Comba de Bande. Imagen jdiezarnal.com

 

Escultura.

Es escasa y está ligada a la arquitectura, no existe escultura de bulto redondo, la decoración se centra en el interior de los templos en elementos como las pilastras, los capiteles, los pilares… Es una talla a bisel que conforma relieves planos, casi sin modelados. Como temática tenemos motivos geométricos, vegetales esquemáticos, zoomorfos como aves y las figuras humanas muy puntuales. Como ejemplo excepcional está la Pilastra de San Salvador. En una de sus caras muestra una secuencia vertical de cuatro temas del Nuevo Testamento en registros superpuestos. Se trata de algunos milagros de Cristo en un relieve poco profundo con dos planos de profundidad y de nuevo talla a bisel. Los rostros de los relieves no se conservan.

 

Pilastra de San Salvador. Imagen commons.wikipedia.org

 

Los capiteles de San Pedro de la Nave presentan un programa iconográfico compuesto por tres parejas de capiteles ricamente decorados, en el crucero y en la capilla mayor. Hay que señalar que estos capiteles no son propiamente visigodos porque tienen forma de pirámide truncada. En la primera pareja se representa la escena de Daniel en el foso de los leones estando en los lados las figuras de Santo Tomás y San Felipe. Enfrente hay un capitel con la historia del Sacrificio de Isaac detenido por la mano de Dios que surge del Cielo; a sus lados están San Pedro y San Pablo. Los cimacios y la pareja de capiteles del sector oriental del crucero se decoran con temas de aves picoteando racimos de uva y máscaras humanas.

Capitel Sacrificio de Isaac. Imagen historiadelaarquitecturamundial.blogspot.com

 

En cuanto a la decoración de Quintanilla de las Viñas, la hay tanto en el exterior como en el interior. Fuera, los frisos superpuestos con roleos vegetales poblados por animales variados y tres monogramas coronan la fachada; en el interior el arco triunfal tiene un roleo de racimos, palmetas y aves y sobre este, presidiendo el conjunto, una figura esquemática de Cristo Pantocrátor  barbado con nimbo y bendiciendo. Bajo el arco hay dos bloques rectangulares a modo de cimacios con dos composiciones simétricas, parejas de ángeles que sustentan una personificación del sol y otra de la luna, teniendo el primero también una inscripción.

Relieve de Quintanilla. Imagen juancarlosisla.wordpress.com
Detalle escultórico del exterior de Quintanilla. Imagen jdiezarnal.com

 

 

 

Orfebrería.

Los hallazgos han sido en las necrópolis. Tenemos broches de cinturón que podían ser circulares, rectangulares o en forma de águila que se decoran con cabujones y pasta vítrea o con diferentes motivos en relieve. Sin embargo, lo más destacable sin duda es los Tesoros de Guarrazar en Toledo y de Torredonjimeno en Jaén. A este último podemos destacar anillos, cruces pectorales y bronces. Pero el mejor de todos es el de Guarrazar donde tenemos unas coronas votivas de Suintila y Recesvinto. Hay que recordar la costumbre entre los visigodos de hacer donaciones a las iglesias consistentes en coronas votivas. Estas coronas se colocaban en el altar mayor  y con ello se vuelve a manifestar la influencia bizantina. La corona de Recesvinto tiene una diadema con decoración calada y cabujones con zafiros y perlas de las que penden las letras de la dedicatoria regia. Se sustenta por cuatro cadenas que parten de una macolla de cristal de roca tallado. De su centro pende una cruz pectoral bizantina reutilizada, de oro decorada con perlas y zafiros.

Fíbula aquiliforme. Imagen tematika.es
Corona de Recesvinto.
Corona de Suintila. Imagen guarrazar.com

 

Nota: este post está realizado a partir de apuntes propios de la autora, para la asignatura Historia del arte de la Alta y Plena Edad Media.

 

 

 

 

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